UNA RÁFAGA LLAMADA FELIPE SANTIAGO (XVI)



(Imagen: Mapa en donde se observa el puerto del Callao y los pueblos de Bocanegra, Bellavista. Atlas de don Mariano Felipe Paz Soldán. 1865. Elinaresm.blogspot.com)



Por Pedro José Cama


"CONSIDERANDO,

"Que la dispersión de las fuerzas que mandaba el gran mariscal D. Agustin Gamarra ha aumentado los peligros con que el invasor amenaza la existencia nacional.

"Que debiendo el Gobierno y los ciudadanos defenderla a todo trance, no hay sacrificio que no estén obligados a hacer cuando se lo exige la salud de la Patria, que es la suprema ley.

"DECRETO:

"Art. 1° Se declaran en estado de asamblea los departamentos libres de la República.

"Art. 2º Todo hombre de 15 a 40 años de edad, se enrolará en los Cuerpos Cívicos, en el termino de 4 días, contados desde el de la publicación de este decreto; y si hubiese algún enemigo de su Patria que no lo verificase, será pasado por las armas en el lugar en donde se encuentre, como igualmente el que lo oculte, sea cual fuere su rango o condición; quedando por consiguiente sin ningún valor todos los boletos de excepción expedidos hasta la fecha, a fin que el Estado Mayor General los revalide, o de aquellos que deban exceptuarse, por estar legítimamente impedidos para el servicio de las armas.

"Art. 3º Todo esclavo residente en la ciudad, o que no esté dedicado a la agricultura, será presentado, con su escritura, por su amo en el término de 4 días al Estado Mayor cuyo jefe le dará a continuación el correspondiente recibo, para que por el. Ministerio de Hacienda se !e reconozca su valor...

"Art. 4° El esclavo que fugare de la casa de su amo., y no se presentare en el término expresado, sufrirá la pena de muerte, a la que también queda sujeto el que lo oculte.

"Art. 5º Todo hombre libre, de color, y de 15 a 40 años de edad, que habite en el campo, se presentará en el término de 8 días al Estado Mayor so pena de ser fusilado el que no lo verificase, como igualmente el que lo oculte.

"Art 6º Los desertores, que existan en la ciudad o en el campo serán perdonados, siempre que se presenten los primeros en el enunciado término de 4 días, y los segundos en el de 8...

"Art. 7º Los Prelados y Rectores que acojan en sus claustros un solo individuo que no pertenezca a su comunidad, serán extrañados para siempre del territorio.

"Art. 8º Todo el que tenga sables, lanzas, tercerolas (arma de fuego un tercio más corta que la carabina); carabinas o fusiles, los entregará al jefe de Estado Mayor de esta plaza en el término de 4 días: pasados éstos se registrarán las casas en que se sospeche que puede haberlas, y al que se le encontare alguna de ellas se le fusilará.

"El ministro de Estado en el Departamento de la Guerra queda encargado de la ejecución de este decreto, y de hacerlo publicar y circular...

"Dado en el Palacio de Gobierno en Lima a 28 de agosto de 1835...", trascribe la obra del biógrafo del protagonista, el literato chileno don Manuel Bilbao.

Felipe Santiago se vio esquinado, forzado a volverse un general despiadado, cuando quiso todo lo contrario para el Perú y para el mismo.

Era el 4 de setiembre de 1835, cuando una columna de 260 hombres del 1º de Carabineros de la Legión de la Guardia, al mando del coronel argentino don José María Quiroga con la misión de tomar el puerto boliviano de Cobija (Tocopilla, Antofagasta. Hoy Chile), zarpaba del Callao aquel mismo día en la corbeta Libertad y la goleta Limeña y enseguida, el mismo Felipe Santiago partió a fines de setiembre trasladando su campamento a lca

Antes, Felipe Santiago dejó instalada en Lima una Junta de Gobierno, compuesta de los 3 ministros del despacho, bajo la presidencia del general don Juan José Salas y don Manuel Ferreyros y don José Braulio
del Campo Redondo como vocales.

En estos 3 ministros quedaba la tarea de implementar los decretos que emitió Felipe Santiago en los 9 meses que estaba en el poder.

Como el aumento de franquicia en el comercio; la apertura de puertos, pero con impuestos severos...

Se simplificaba los procesos judiciales; restableciendo el Consulado (lo que es hoy la Cámara de Comercio); la exoneración de diversos impuestos sobre la población.

Aunque el biógrafo de Felipe Santiago le critica por permitir siguiera la introducción de esclavos para el trabajo en las haciendas, después tomó en cuenta que era un joven a quien poderosos intereses lo querían desterrado o muerto, lo más lejano del poder.

Felipe Santiago no podía abrirse más flancos de los que ya tenía que combatir.

Sin embargo, pudo aplicar medidas avanzadas como unificar 3 ministerios en 1: el de la Secretaría de Estado (Cancillería, Hacienda y de Guerra); la obligatoriedad de la publicación de toda norma relativa a entradas y salidas del Erario Nacional; creó la Dirección General de Aduanas; estableció los juzgados de Paz, como únicos responsables de sus causas, pues antes se diluía ésta en secretarios y asesores.

Estableció un examen para ejercer la Medicina y su deber de enseñar su ciencia en los hospitales, para ello unió la entonces Facultad Farmacéutica con el Protomedicato (ente colonial encargado de autorizar el ejercicio de la Medicina).

Restableció el Juzgado de Aguas, contra los abusos de los grandes hacendados contra el campesinado, acaparando el recurso.

Establece los tribunales del Consulado para causas comerciales...

Creó la Casa de la Moneda de Pasco, una Tesorería en Huaraz (Áncash) y la Provincia de Chiclayo; una carretera con 16 metros de ancho, que atraviese todo el Valle de Chicama y la construcción de una fuente o pila en la ciudad de Trujillo.

Prohibió que ningún funcionario del gobierno tuviera entrada gratis en los teatros y que pagasen los palcos que utilizaren a la Beneficencia Pública de Lima para refacciones y mejoras del Hospital Militar.

Que los 30 mil pesos anuales que pagaban los panaderos de Lima se invirtiesen en los colegios de ambos sexos.

Reabrió el Colegio de Educandas, con 300 pesos para 12 becas.

Lo mismo el impuesto sobre ganado porcino, se derivaba al Colegio Mayor de San Carlos...

Estableció una tasa de interés máximo del 1% a los préstamos para evitar la usura.

Y por último, abolió la contribución personal y directa de castas, "porque el espíritu del gobierno es disminuir las cargas que oprimen a los pueblos y sofocan a la industria..."....

Felipe Santiago impuso estrictos impuestos a las importaciones de plata, tocuyo, y sombreros asiáticos, y todo producto que perjudique la industria nacional...

Asimismo, liberalizó la nacionalización de extranjeros "honrados e industriosos", porque "la peruanidad no debe considerarse un derecho anexo al nacimiento, sino como una prerrogativa que las leyes conceden al hombre trabajador, y si el extranjero lo es y expele al nacido peruano por su conducta relajada, no merece éste llevar ese título..."

El presidente boliviano, general Andrés de Santa Cruz, tras vencer a Gamarra en la batalla de Yanacocha: ocupó Avacucho y marchaba a Huancavélica, amenazando con hacerse de todo el valle de Jauja (Junín); emplazó el centro de sus fuerzas en la ciudad del Cuzco.

Arequipa la guarneció con 1 regimiento y 1 escuadrón de Caballería y 1 batallón de Infantería al mando del general británico, Phillip Brown.

Para ese momento, el general Quiroga, quien había tomado Cobija, llegaba a los alrededores de la Ciudad Blanca, donde vio al coronel peruano don Agustín Lerzundi y al coronel don Valerio Arrisueño estancados desde setiembre de 1835, no pudiendo avanzar más allá de Caravelí.

La razón: Santa Cruz contaba con 8 mil soldados veteranos ocupando cerca de la mitad del territorio peruano.

Felipe Santiago partió del Callao con 3,5 mil hombres, a los que formó él mismo en cuestión de meses tras reclutarlos; compró armas en Valparaíso (Chile), levantando de la nada toda una maestranza completa para la componer y reparar fusiles, tercerolas; fabricar lanzas y cartuchos.

Convirtió una pila de armamento arrumado que se conservaba como perdido, desde el tiempo de la Colonia, fueron reparados en la maestranza.

Fusiles que no conservaban unos sólo el cañón, los mas sin gatillos, todos sin bayonetas; mohosos, sumamente estropeados, fueron los primeros en volver al servicio.

El mismo Felipe Santiago dirigía las refacciones.

Tras ello, colocó en cada batallón a jefes y oficiales jóvenes y dándoles él mismo el ejemplo de enseñar todo el día a los soldados, de fijarse hasta en el más inferior la disciplina militar.

"Jovial y franco con cada oficial, a la par de severo y moral, el ejército amó a su jefe y a más de amarle, le temió porque cada falta fue castigada siempre con rigor.

"Hablándoles a cada hora del deber, del honor, de la Patria y del valor; el Ejército de Bellavista se sintió invencible en su creación, porque creyó invencible a su jefe.

"Posesionado el soldado de importancia, se creyó que no habría fuerzas suficientes para vencerlo: del hombre humilde y tímido, formó veteranos llenos de seguridad y capaces de afrontar la muerte con orgullo y dar la vida por la gloria.

"En aquel campo de instrucción donde el indiferente pasaba a ser un colaborador activo; donde el corazón se despojaba de la inercia y se impregnaba de entusiasmo; donde la Naturaleza del hombre recibía el temple de la Naturaleza del Jefe Supremo, los preparativos de guerra se desarrollaban con celeridad y con celeridad se levantaba una legión modelo de valor y de abnegación...", narraba Bilbao.

"Mi ejército es chiquito, pero excelente, vale por 20 mil", se decía orgulloso un Felipe Santiago enrumbando sin temor a la guerra a muerte contra Santa Cruz.

(Fuente: "Historia del General Salaverry". Manuel Bilbao. 1853).


Comentarios

Entradas populares