UNA RÁFAGA LLAMADA FELIPE SANTIAGO (XIII)
Con la adhesión de la división Valle Riestra, la de Jauja y la disolución de la división del general argentino, don Mariano Pascual Necochea Soraza, convirtió el pequeño ejército de Felipe Santiago en uno de 2 mil hombres.
Pero el general don Domingo Nieto y Márquez, quien había sido desterrado a Panamá, logró hacerse del navío que lo llevaba a dicha nación, y tocar el puerto de Huanchaco (Trujillo, La Libertad), sublevó al batallón Legión Peruana, maniatando al hermano de Felipe Santiago, Juan y a otros jefes.
A inicios de abril de 1835, Felipe Santiago, mal informado sobre dicha sublevación que daba por masacrados a sus hermanos, enfila a La Libertad, y sus 3 divisiones las distribuyó: una, al mando del coronel don Manuel Larenas, es destacada al Cuzco para impedir la naciente insurrección, promovida por el general boliviano, don Andrés de Santa Cruz, a favor de una federación entre su país y el Sur Peruano.
Otra división fue dejada para la seguridad de la Capital, y la 3ª con 600 hombres embarcó para el Norte el 5 de abril de 1835.
"Al partir de Lima aseguró por medio de una proclama que volvería con la cabeza de Nieto...
"El coronel don Juan Ángel Bujanda quedó hecho cargo de la dirección suprema del pais...
"A los 5 días de haber salido Felipe Santiago del Callao, llegó a las costas del departamento de La Libertad...
"Situó su cuartel general en Paiján (Ascope, La Libertad) y sus primeras medidas tendieron a cortar los recursos al enemigo...
"Con fecha 13 de abril de 1835, dirigió varias proclamas al departamento y a sus tropas e impartió órdenes terminantes al Prefecto del departamento, tanto para ordenar la extinción de los enemigos y como para proveerse de recursos a fin de dar actividad a su división...
"El día 15 Felipe Santiago se situó en Chocope y allí obtuvo la noticia del pronunciamiento de la provincia de Lambayeque...
"De allí, marchó sobre Cajamarca en donde estaba el general Nieto con su división; mas Nieto en vez de esperar a Felipe Santiago emprendió una retirada veloz tomando la dirección de ir a la Sierra a unirse con el general Necochea, a quien se le creía aún con fuerzas, para de allí caer sobre la Capital antes que Felipe Santiago pudiera volver...
"Éste comprendió lo necesario que era no dar tiempo a Nieto par que llevase a efecto su plan por lo que volvió entonces desde Ascope sobre Trujillo, dio un corto descanso a la tropa y sin pérdida de tiempo marchó a cortar al enemigo en el camino que llevaba...
"De Trujillo salió en la tarde del 1 de mayo de 1835, no dejó dormir a sus soldados un solo día en 70 leguas (338 kms) de travesía por arenales inmensos y caminos fragosos...
"Atravesó la cordillera de los Andes y el día 8 llegó a Huaraz (Áncash) con el centro de la división teniendo en Recuay la vanguardia, 7 leguas (34 kms) al Sur...
"En esta célebre marcha es de notarse, que Felipe Santiago no perdió ni un soldado y menos, artículos de guerra...
"La división estaba ya sobre el enemigo y se disponía a batirse en la tarde de ese día o a más tardar en la madrugada del 9, cuando las fuerzas de Nieto se sublevaron en Cashapampa (Sihuas), tomaron prisionero al general y sus jefes inmediatos, reconociendo a Felipe Santiago por Jefe Supremo de la República...", relata la obra del biógrafo del protagonista, el literato chileno don Manuel Bilbao.
Desde ese momento, Felipe Santiago tenía autoridad como presidente en el Cuzco, la Villa de Lampa, Ayacucho, Puno, Pasco, Ica, Jauja, Pisco, Cañete, en una palabra, todo el Sur y el Norte del Perú, excepto Arequipa.
Asimismo a los batallones Libres, Pichincha, Defensores de la Libertad, Ayacucho, Legión Peruana, Puno, Paruro y Quispicanchis; los escuadrones Guías, Lanceros, 13 de Enero y toda la Artillería.
Con la adhesión del capitán de Navío de la Armada Peruana, don José Boterín Becerra, Felipe Santiago tenía el dominio de toda la Costa nacional, con la fragata Monteagudo, el bergantín Arequipeño y la goleta Peruviana.
La otra cara de la moneda le había tocado al caudillo derrocado, el general liberteño, Luis José de Orbegoso y Moncada Galindo, quien se encontraba el 8 de mayo de 1835 con autoridad sólo sobre Arequipa y sobre poco más de 200 soldados.
Felipe Santiago entonces, marcó distancia de los caudillejos de su tiempo, y ejerció como estadista. Un milagro en la Hispanoamérica de inicios del Siglo XIX.
Restableció 3 ministerios que se hallaban antes de la revolución.
Don Manuel Ferreyros fue designado ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores; al coronel Bujanda de Guerra y Marina y a don Juan Manuel Iturregui, de Hacienda.
"Enseguida concedió amnistía a las tropas y montoneros que hubiesen incurrido en faltas políticas y se pusiesen a las órdenes del gobierno...
"Convocó para el 1 de octubre de 1835 a un Congreso Nacional, que debía reunirse en Jauja (Junín)...
"Derogó el decreto que había restablecido la pena capital y el rollo (picota o columna para exposición de cadáveres de ajusticiados por subversión); se creó una Junta de Comercio para que procediese a la reforma de las Aduanas y antes de estas disposiciones y de otras muchas que se expidieron durante el mes de mayo y junio de 1835, Felipe Santiago había expedido un decreto más que honroso, más que humano y más que grande, el cual pintaba la elevación del héroe: la amnistía general...
"La amnistía cuando 4 días antes se conspiraba para asesinarle; cuando Orbegoso aún se preparaba a resistir; cuando los enemigos y amigos rodeaban la administración...
"Ese honroso decreto que hasta la fecha no ha sido expedido ni imitado por gobierno alguno atendidas las circunstancias y la latitud que tenia, merece consignarse como la expresión del hombre, como el justificativo del corazón y como la expresión patriótica y grandiosa de él y de su ministro Ferreyros...
" 'Considerando...
" 'Que las persecuciones políticas arruinan a muchas familias inocentes, laboriosas y honradas: fomentan el desasosiego doméstico, y privan a la Nación de las luces y servicios que pudiera prestarle los ciudadanos contra quienes ellos se dirigen;
" 'Que los extravíos políticos merecen la indulgencia pública cuando los que han incurrido en ellos los reconocen y abjuran, o la administración posee los medios y energía suficientes para reprimir y escarmentar a los que tratan de subvertir el régimen social:
" 'Que el gobierno no debe ocuparse de juzgar cuáles han sido las causas que dividían a los ciudadanos en diferentes partidos o facciones, y para afligir a los que pertenecían a cada una de ellas; sino para prevenir que se reproduzcan en lo venidero, y reconciliarlos con la Nación y entre sí mismos...
" 'Decreto:
" 'Todos los que por delitos puramente políticos hubiesen sido deportados, expulsados o extraditados, desde el día 28 de julio de 1821, en que se juró la Independencia del Perú, hasta el 27 del corriente, pueden regresar a sus hogares, sin más salvoconducto ni garantía, que la que les declara este decreto,
" 'Quedan relegados al olvido todos los disturbios políticos ocurridos desde aquella época hasta ahora, y nadie deberá ser molestado por sus opiniones y conducta anterior...
" 'Lima a 29 de mayo de 1835...'"...
Felipe Santiago, desde ese instante, dejaba su huella permanente en la Historia del Perú, y por lo que aún se le preserva en la memoria colectiva de los peruanos.
Su juventud, su intención de establecer orden, ley y base para la construcción de una república exitosa, distante de ambiciones personales y esa vanidad perniciosa que infecta a los mediocres con una pequeña cuota de poder.
(Fuente: "Historia del General Salaverry". Manuel Bilbao. 1853).

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