"CIELOS DE PUNA DESCORAZONADA..."



(Imagen: El poeta peruano don César Abraham Vallejo Mendoza frente a la Puerta de Brandenburgo, Berlín -Alemania-. 1929. Apumarka.blogspot.com.es) 



Por Pedro José Cama



"Amanece lloviendo. Bien peinada
la mañana chorrea el pelo fino.

"Melancolía está amarrada;
y en mal asfaltado oxidente de muebles hindúes,
vira, se asienta apenas el destino.

"Cielos de puna descorazonada
por gran amor, los cielos de platino, torvos
de imposible.

"Rumia la majada y se subraya
de un relincho andino.

"Me acuerdo de mí mismo. Pero bastan
las astas del viento, los timones quietos hasta
hacerse uno,
y el grillo del tedio y el jiboso codo inquebrantable.

"Basta la mañana de libres crinejas
de brea preciosa, serrana,
cuando salgo y busco las once
y no son más que las doce deshoras"...


César Abraham nació el 16 de marzo de 1892, por lo que mañana de escrita esta crónica se cumplirán 130 años de su natalicio en Santiago de Chuco (Sierra de La Libertad, Perú).

Onceavo de 11 hermanos, fruto del amor de don Francisco de Paula y doña María de los Santos, mestizo peruano-gallego, cabello azabache y áspero con urgencia de gomina para peinarlo y nariz despuntada, ñato.

El Centro Escolar Nº271 de Santiago de Chuco y el Colegio Nacional San Nicolás de Huamachuco fueron para César Abraham el tallar su madero de peruano, como todos.

La pobreza le golpeó en la quijada de las oportunidades, al tener que abandonar sus estudios en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional de Trujillo (La Libertad) en 1910, debiendo retornar a su pueblo natal a don Francisco de Paula como gobernador, quien le habilita una pequeña remuneración que ahorraba para volver a la universidad.

Otro puñetazo de la pobreza, lo derrumba anímicamente al ver la infernal existencia de los trabajadores mineros de Quiruvilca, cerca de Santiago de Chuco...

Quiruvilca, provincia de Santiago de Chuco, era rica en cobre, acaparada por la Sociedad Minera Quiruvilca, cuyas propiedades comprendían 141 asientos y exportaba minerales con 33% de cobre y algo de plata y oro, a razón de 150 a 200 toneladas mensuales.

Pudo exportar más pero no había ni se dio el trabajo de contratar más arrieros, en 1916.

La explotación minera en el Perú a inicios del Siglo XX en cuanto a la mano de obra constituía elementos como: el sistema de "enganche", atrayendo al campesino agricultor, forzándolo a comprar artículos innecesarios para él hasta terminar tan endeudado con la minera, como para empezar a trabajar gratis; el acaparamiento de tierras, haciendas y terrenos de comunidades campesinas cercanas al asiento minero (por las buenas o las malas)...

Entre 1909-1912, las mineras extranjeras no invertían sus utilidades en el Perú ya que el gobierno de Augusto B. Leguía les permitió repatriar aquellas a su país de origen.

Por ello, aparecieron otras mineras, pero para explotar el "Tungsten" (piedra pesada en sueco), castellanizado en Tungsteno, mineral necesario como filamento de los focos eléctricos y como contacto para los distribuidores de los automóviles (ambos a pocos años de su invención) como la Minera Wolfram, la Pelagatos y The Conchucos Tungsten Co. Ltd., en Pallasca (Ancash); la Tamboras y la Mundo Nuevo, en Santiago de Chuco a inicios del Siglo XX.

César Abraham, abatido no esperó ahorrar demasiado para retornar a Lima en 1911 y matricularse en la Facultad de Medicina de San Fernando (ya en ese momento en su local de la avenida Grau, contruida en 1903)...

El dinero volvió a alejarlo de los estudios superiores y César Abraham debio dedicarse a ser profesor particular, y luego, en 1912, de cajero en la hacienda Roma (Valle de Chicama, Santiago de Cao), La Libertad.

El magisterio le agenció a César Abraham pagarse sus estudios y en setiembre de 1915 se gradúa de bachiller en Letras con su tesis El romanticismo en la poesía castellana por la Universidad de Trujillo.

En 1916, con esa meta cumplida, pero con aquella sombra en su corazón ante una sociedad peruana manteniendo al 70% de su población en corrales de explotación humana y en condición sino igual sino parecida a la de los animales, César Abraham intentó disipar la pena.

El "Grupo Norte" lo ayudaría con otras luces intelectuales y artísticas como don Antenor Orrego, don Alcides Spelucín, don José Eulogio Garrido, don Juan Espejo Asturrizaga, don Macedonio de la Torre y don Víctor Raúl Haya de la Torre.

Los bohemios liberteños se justaban en el paraninfo general de la Universidad; en la librería “Cultura Popular” de la plazuela Iquitos de Trujillo; hasta las playas de Buenos Aires, Huanchaco, Las Delicias, las ruinas de Chan Chan y, obviamente, la campiña trujillana.

César Abraham, iluminó como sus camaradas del Grupo Norte, pero usando versos como flamas. Se enamora 2 veces, la última tan abrumadoramente que cuando terminó el romance, quiso el hijo de don Francisco de Paula y doña María de los Ángeles liar petates al otro barrio.

Salvado por sus amigos bohemios, lo convencen volver a Lima para doctorarse en Letras y Derecho por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Surca el Pacífico que besa la Costa Peruana hasta Lima, adonde arriba el 30 de diciembre de 1917.

Necesitó 1 año para conseguir empleo en abril de 1918 como profesor de primaria en uno de los mejores colegios particulares de Lima, el Colegio Barrós (hoy 5ª cuadra del jirón Áncash), fundado por don Pedro M. Barrós.

La familia decide cancelar el funcionamiento del colegio, pero se permite que los docentes puedan continuar su tarea bajo su responsabilidad y otro nombre del colegio, tras la muerte de Barrós.

César Abraham y algunos colegas llevan adelante la nueva institución bajo el nombre de “Instituto Nacional”, ubicado en la calle Santa Clara (hoy 9ª cuadra del jirón Áncash), en setiembre de 1918, bajo su dirección.

En 1919, César Abraham empezaba a escribir su primer poemario cuando, su corazón indomable el cual aquietaba su dolor de alma, comete la estupidez de relacionarse con una menor de edad, encima cuñada de un profesor del instituto.

Sino fuera por su paisano, don Gustavo Ries, quien ya lo contrató como profesor en Trujillo, le consigue un puesto en el Colegio Nacional “Nuestra Señora de Guadalupe”, que aquel dirigía.

César Abraham se las vio con educar a 41 alumnos de 4º y 5º de Secundaria, y con 53 alumnos de primaria.

Durante ese período de relativa estabilidad laboral, se dio el tiempo para jironear por la bohemia limeña, conociendo al poeta don José María Eguren; se tropezó en la casa del jabonero de la joven intelectualidad en Lima: el Café de la Paix (epicentro cultural parisino del Siglo XIX donde se tropezaban Chaikovski con Massenet, éste con Zola y éste con Guy de Maupassant) limeño.

Idea de don Genaro Barragán Urrutia, poderoso hacendado arrocero de Ferreñafe (Lambayeque), quien compró una casona y la hizo decorar por el mismo Gustave Eiffel, en la calle Baquíjano (hoy cruce jirón de la Unión con la avenida Emancipación), donde inauguró este café-cine-bar en febrero de 1913, con el nombre inolvidable del "Palais Concert".

Allí César Abraham conoció al literato, poeta y periodista iqueño, don Pedro Abraham Valdelomar Pinto y a su uña y carne, al escritor, periodista y filósofo moqueguano, don José Carlos Mariátegui La Chira, y tuvo la fortuna de dar la mano al maestro ensayista y pensador limeño, don José Manuel de los Reyes González de Prada y Álvarez de Ulloa, o don Manuel González Prada, pocos meses antes de su muerte.

En julio de 1919, el poemario que venía trabajando desde 1915, puede por fin publicarlo en los talleres de la Penitenciaría de Lima (el antiguo Panóptico hoy Hotel Sheraton), por el bajo costo, sin el prólogo de Valdelomar quien se lo prometió por lo que demoró su publicación, casi 6 meses.

Los pocos ejemplares de "Los Heraldos Negros" fueron aplaudidos por la mayoría de críticos.

Pero el viejo y adherido dolor de César Abraham, se pegan en un doble puñete, al recibir la noticia de la muerte de su madre y de una enamorada, quien pensaba lo había rechazado, pero lo que hizo fue alejarse de él para que no la viera morir de tuberculosis, en Otuzco (Sierra de La Libertad), el año 1918.

En 1920 es cesado del Colegio Guadalupe, con la llegada de un nuevo director, donde sostienen que lejos de preocuparse o hundirse en la angustia de la incertidumbre, sólo mencionó: "Me voy a sembrar papas a la huancaína"....

En mayo de 1920, vuelve a Santiago de Chuco.

"No vive ya nadie en la casa —me dices—; todos se han ido...

"La sala, el dormitorio, el patio, yacen despoblados.

"Nadie ya queda, pues que todos han partido..."

Escribiría César Abraham años después, en otro de sus poemarios.

Era agosto de 1920 cuando los gendarmes tumban la puerta de su casa, señalándolo como responsable del incendio y saqueo de la casa de la familia más notable de Santiago de Chuco, los Santa María Calderón, quienes se dedicaban a traer mercaderías y alcohol de la Costa.

Permaneció, inocente, en un calabozo de Trujillo por 112 días (del 6 de noviembre de 1920 al 26 de febrero de 1921).

César Abraham, ya no sufría el dolor peruano en otros, ahora él lo padecía pero el sufrimiento serio, no del corazón sino de hueso, carne y tripas. Donde tu vida era rifada a la voluntad de un gamonal.

Asido a la poesía para sobrevivir tanto golpe, en diciembre de 1920, estando preso, gana el 2º premio de la Municipalidad de Trujillo con el poema "Fabla de gesta (Elogio al Marqués de Torre Tagle)", usando un seudónimo, obviamente.

Al ser liberado de la cárcel por no cometer ningún delito, César Abraham se enteró que el supuesto culpable del incendio y saqueo, murió camino al juzgado superior de Trujillo y que el magistrado quien ordenó su prisión, era abogado de la hacienda azucarera de Casagrande y de la minera Quiruvilca, cuyos dueños vieron en César Abraham, poeta venido de Lima con ideas extranjeras, un peligro que las rejas asustarían.

Regresa a Lima y publica "Más allá de la Vida y de la Muerte", el cual en mayo de 1922 gana el concurso organizado por la sociedad "Entre Nous" en una ceremonia especial en el teatro Forero, antecesor del actual Teatro Municipal, el más importante de Lima.

El dinero del premio, lo ayudaría a publicar, pocos meses después, su 2º poemario en octubre de 1922 que la crítica limeña no entendió. Era física cuántica para nuestros intelectuales de inicios del Siglo XX, salvo para los sabios don Luis Alberto Sánchez, uno de los fundadores del Partido Aprista y don José Carlos Mariátegui, fundador del Partido Socialista Peruano, quienes preveían que dichos poemas de César Abraham eran la puerta a un nuevo orden cultural de cosas...

Don Antenor Orrego prologaba la obra llamada "Trilce", avizorando el natalicio del vanguardismo de la poesía mundial.

"Trilce" desata la poesía atada a la calesa melancólica y florida del Siglo XIX; marca distancia del realismo poético de su generación y crea algo nuevo...algo tan íntimo y encriptado, pero a la vez, pintor meticuloso del lienzo del dolor humano, cuando el lector (a) descifra su mensaje universal.

James Joyce seguiría los pasos de César Abraham en "Finnegans Wake" del año 1939.

Era junio de 1923, cuando aborda el vapor Oroya con 500 soles que le debía el Estado como profesor y arriba a París (Francia) el 13 de julio. Pensó que ese maldito dolor peruano, se quedaría en el Perú.

Sus camaradas del Grupo Norte le consiguieron las corresponsalías para el diario "El Norte" de Trujillo, y ya con el tiempo, César Abraham envía despachos para las revistas francesas "L'Amérique Latine" de París, y las españolas "España" de Madrid y "Alfar" de La Coruña.

En la Ciudad Luz traba amistad con el poeta chileno don Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, Pablo Neruda...

Pero el dolor peruano cruzó 2 océanos para jamás dejar de herirlo. Iniciaba 1924 cuando le comunican la muerte de su padre, don Francisco de Paula y en octubre sus intestinos revientan en sangre, del cual un hospital de caridad pública, le salva.

En 1925 inicia sus despachos para la revista limeña Mundial. Empezó a enviar colaboraciones para la revista Variedades de Lima en 1928.

En febrero de 1927, César Abraham se topó con doña Georgette Marie Philippart Travers, de 18 años, en la calle Montpensier, la cual rodeaba el jardín del Palais Royal, cerca del Hotel Richelieu, donde el poeta vivía.

Cerca, en la calle Molière, Philippart vivía con su madre. César Abraham le invita a Le Carillon, un café de la avenida de la Ópera, donde solía tomar el desayuno y leer los periódicos...

En 1928, César Abraham ingresa a su tiempo y se hace marxista. Ese mismo año funda la célula parisina del Partido Socialista que había fundado Mariátegui enel Perú.

En 1929 viaja 2 veces a la Unión Soviética e inicia sus despachos para el diario El Comercio de Lima, hasta la crisis mundial de 1930...

En 1930, César Abraham se da cuenta que el dolor peruano no era local, era universal. La vileza era de la Humanidad entera.

"Trilce" se publica en Madrid, donde fue recibida tibiamente.

Cuando vuelve a París es expulsado por comunista.

Vuelve grupas a España donde le estalla la Guerra Civil, cuando conoció a don Miguel de Unamuno, don Federico García Lorca y don Rafael Alberti en 1931.

Tomó un trozo de su dolor peruano para publicar ese año "El tungsteno", y su colección de crónicas y ensayos "Rusia en 1931", que logró 3 ediciones en 4 meses.

Su cuento "Paco Yunque", se quedó sin publicar por ser muy triste...

César Abraham veía en el marxismo la cura para ese dolor peruano, y persistía en sus viajes a Rusia, pero le rechazan sus nuevos escritos y hasta obras de teatro, por ser demasiado marxistas y revolucionarias para España.

En 1934 se casó por lo civil con doña Georgette, mientras le seguían rechazando sus ensayos y cuentos.

Al estallar la Guerra Civil española en 1936, tomando parte y bandera con los republicanos contra las fuerzas franquistas, apoyadas por la Alemania nazi.

Recorre Barcelona, Valencia, Jaén y el frente en Madrid, César Abraham es elegido secretario de la sección peruana de la Asociación Internacional de Escritores.

A fines de 1937 escribe uno de los poemas de su último poemario: "España, aparta de mí este cáliz"...

A inicios de 1938, retorna a París, tras conseguir empleo como profesor de Lengua y Literatura, pero en marzo de ese año vuelve el dolor.

El 24 de marzo de 1938 lo internan por una enfermedad desconocida (era un paludismo mal curado cuando era niño)...

Padeció el dolor que nunca lo abandonó por 1 semana, hasta que lo soltó.

El 15 de abril de 1938, un Viernes Santo de llovizna, como vaticinó en su poema "Piedra negra sobre una piedra blanca", don César Abraham Vallejo Mendoza moría aliviado, lavado con gotas de posteridad de las heridas que le atormentaron desde que nació, 46 años antes en Santiago de Chuco.

Es considerado hasta nuestros días uno de los mayores innovadores de la poesía mundial del Siglo XX y el máximo exponente de las letras peruanas​.

En opinión del crítico francés Thomas Merton, César Abraham "es el más grande poeta católico desde Dante Alighieri, y por católico entiendo universal"​ y según su par británico, don Martin Seymour-Smith, es "el más grande poeta del Siglo XX en todos los idiomas"...

Los poemas escritos y no publicados por César Abraham entre 1931 y 1937, fueron recopilados por su esposa Georgette y el historiador peruano don Raúl Porras Barrenechea, y fueron publicados en Francia el mes de julio de 1939, de forma póstuma.

Eran sus "Poemas Humanos".

Desde abril de 1970 doña Georgette Vallejo trasladó sus restos al cementerio de Montparnasse (París), escribiendo en su epitafio:

"He nevado tanto para que duermas...".



Comentarios

Entradas populares