UNA RÁFAGA LLAMADA FELIPE SANTIAGO (XXII)
(Imagen: Busto del presidente del Perú, general don Felipe Santiago Salaverry e histórico Puente de Uchumayo. Espiritugrupal. Forosperu.net)
Por Pedro José Cama
"A las 8 am del día 5 de febrero de 1836. el teniente coronel boliviano Manuel Sagárnaga Arce, se presentó de parlamentario del (presidente de Bolivia, general Andrés de) Santa Cruz...
"El coronel peruano don Lorenzo Román González, quien estaba en el puente de Uchumayo (Arequipa), le recibió y sabedor del interés que Sagárnaga mostraba de hablar al general peruano don Juan Pablo Fernandini, mandó dar parte a Felipe Santiago con el fin que avisase si le dejaba pasar o no...
"La contestación de Felipe Santiago llegó pronto, ordenando al coronel González, que en persona condujese al parlamentario a su presencia..
"Al poco rato, ambos jefes marcharon al Estado Mayor General (EMG); mas al pasar por el desfiladero que conduce a Cerro Negro, los prisioneros bolivianos que estaban formados con el armamento acopilado en uno de los costados, al ver a Sagárnaga, prorrumpieron en gritos diciendole que Felipe Santiago, 'les iba a fusilar'...
"A estas palabras, el parlamentario les contestó:
"—No tengan cuidado, el presidente es un caballero, yo vengo a tratar sobre ustedes...
"Los prisioneros se callaron la boca con esta respuesta y González con Sagárnaga continuaron el camino hasta llegar a presencia de Felipe Santiago estaba con todo el EMG reunido, teniendo a su derecha al general Fernandini.
"Al divisar a Sagárnaga, Felipe Santiago le abrió los brazos y abrazándole le dijo:
"-¡Oh! patrón! (Felipe Santiago fue huésped de Sagárnaga cuando residió en La Paz en 1825), como está usted; ¿qué le mandan a usted por acá?
"—Vengo de parlamento, contestó Sagárnaga, trayendo esta nota para el general Fernandini...
"A tiempo que daba esta contestación, le pasaba un pliego cerrado. Felipe Santiago lo tomó y sin abrirlo lo pasó a Fernandini.
"Este lo abrió allí mismo y lo leyó. Cuando estaba concluyendo de leerlo, Felipe Santiago le preguntó;
—¿Qué le dicen a usted en esa nota?
—Es una nota, contestó Fernandini, del general (William) Brown en la que a nombre de Santa Cruz pide la regularización de la guerra...
"Felipe Santiago informándose de la nota, respondió en el acto estas textuales palabras :
"—Pues bien, conteste usted que desde ahora mismo queda regularizada y que de mi parte principia dar pruebas de ello, remitiendo al teniente coronel Guilarte y al mayor Ángulo que han caído ayer prisioneros; y que el 28 del pasado también le mandé desde Challapampa al teniente coronel [era un inglés cuyo nombre no se recuerda]; que éstos séñores van para ser canjeados por el coronel Vivanco...
"Que mis sentimientos jamás han sido de sangre y que si acaso di el decreto de guerra a muerte en Lima, fue porque el general Santa Cruz me obligó a ello con los fusilamientos de varios jefes y oficiales, después de su victoria de Yanacocha...
"Fernandini contestó la nota en el sentido que lo acababa de expresar el Jefe Supremo y puestos en libertad los militares bolivianos Guilarte y Ángulo, se volvieron al campamento enemigo con el parlamentario...
"El resto del día se pasó sin acontecimiento alguno notable, hasta las 3 pm en que Santa Cruz emprendió su retirada sobre Arequipa, resuelto a no buscar más a Felipe Santiago y sobre todo, llevando sus filas aterrorizadas y perdido el valor militar...
"A las 6 pm de ese mismo día, parte del ejército boliviano entraba en Arequipa: el grueso se situaba en el panteón de la Apacheta, en donde se reunió todo al día siguiente.
"Allí quedó acampado...
"Para los que son prácticos del lugar donde estos acontecimientos pasaban; para los jefes que acompañaban a Felipe Santiago y aún para los mismos del ejército de Santa Cruz, el Jefe Supremo había perdido 2 ocasiones de derrotar al ejército boliviano.
"La primera, habiendo dejado pasar el puente a los enemigos para que penetrando en el cañó que conduce a Cerro Negro, les hubiese atacado en el desfiladero; y la segunda, habiendo atacado en la pampa de Uchumayo al ejército que se retiraba posesionado de temor...
"Parece que ambas oportunidades se le hicieron presente y según el testimonio unánime de los jefes que hemos consultado, la primera la desechó sin dar razón alguna, y la segunda diciendo; 'no es glorioso al Ejército Peruano conseguir un triunfo sobre fuerzas desmoralizadas ; esperemos batirlas en acción formal...'", detalla el biógrafo del protagonista, el literato chileno don Manuel Bilbao.
Felipe Santiago había trazado una estrategia con su EMG: desplegarse hacia Congata (aproximadamente 3 kms al Sur de Uchumayo); de ahí a Tingo (5,1 kms al Sur de Congata); Socabaya (4,1 kms al Sur de Tingo) y emplazarse en los altos de Paucarpata (10 kms al Este de Socabaya).
Con ello, cortaría la retirada a los bolivianos además de refuerzos y recursos, como una posición dominante con vista hacia la Ciudad Blanca.
La cuestión era desplegar en completo sigilo a 1,893 soldados de Infantería, Caballería y Artillería.
La Infantería se componía de los batallones, 1° de Carabineros, mandado por el coronel don José Quiroga; el 2° de Carabineros, mandado por el teniente coronel don Juan Salaverry y Rivero; los Cazadores de la Guardia, mandado por el coronel don José Ríos; los Cazadores de Lima, mandado por el teniente coronel don Juan de Dios Oyague; el Victoria mandado por el coronel don Miguel Rivas, y el Chiclayo, mandado por el teniente coronel don Sebastián Ortiz...
La Caballería constaba del Regimiento de Coraceros de 4 escuadrones, mandado por el coronel don Manuel Mendiburu; el escuadrón Húsares de Junín, mandado por el coronel don Carlos Lagomarsino, y el escuadrón Granaderos del Callao, mandado por el mayor don Juan Vargas...
La Artillería compuesta de 4 cañones de campaña, por el teniente coronel don Lucas Rueda...
En la Infantería se encontraba la Columna Ligera, compuesta de 2 compañías, mandada por el coronel don Lorenzo R. González...
El plan era no sólo arriesgado sino que apostaba todo a un caballo.
Si Santa Cruz descubría el despliegue a mitad del recorrido o antes, con su ejército de 1,800 hombres divididos en las 3 armas, siendo 700 en Caballería, comprometería toda la guerra...
El 5 de febrero de 1836, Felipe Santiago partía hacia Congata, llegando a una hacienda de dicha localidad en donde expidió una orden general de 2 puntos:
1°.- Construir una columna en el punto del combate de Uchumayo, con varias inscripciones, siendo una de ellas la de inmortalizar el hecho de haber sido rechazado el ejército boliviano por un puñado de peruanos; y
2°.- Levantar una cruz de oro para todos los señores jefes y oficiales que se hubiesen encontrado en la defensa del puente, con estas inscripciones: al frente, "Defensa de Uchumayo" y en el reverso, "Febrero 4 de 1836"...
Don Manuel Bañón, capitán afroperuano y director de la banda del Ejército Peruano, presentó a Felipe Santiago "La Salaverrina", una marcha militar que éste la convirtió en oficial de las fuerzas peruanas, como "El Ataque de Uchumayo", en 1836 y la cual se considera una de las más antiguas de América, pues se toca hasta nuestros días, 185 años después.
(Fuente: "Historia del General Salaverry". Manuel Bilbao. 1853).


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