UNA RÁFAGA LLAMADA FELIPE SANTIAGO (VI)



(Imagen: Óleo sobre tela del ingreso del presidente general Luis José de Orbegoso y Moncada Galindo a Lima en 1834. Ignacio Merino. 1842. Colección Alfonso de Orbegoso Baraybar)



Por Pedro José Cama


Felipe Santiago salió de Trujillo (La Libertad) el 1 7 de febrero de 1834, al mando de un batallón.

El 25 de marzo se unió á la vanguardia del ejército del presidente provisorio del Perú, el general liberteño, Luis José de Orbegoso y Moncada Galindo y "desde ese momento, el aspecto de la guerra
varió.

" Por la importancia de los servicios que había prestado, el presidente hizo a Felipe Santiago coronel efectivo de Infantería de Ejército, el 8 de marzo de 1834., en Lima..

"El ejército del general tarmeño, don Pedro Pablo Bermúdez Ascarza, se había emplazado en las ciudades de Ayacucho, Huanta y Acobamba (Huancavelica)...

"El general británico, don William Miller le había tomado la vanguardia enemiga, teniendo a su frente al general argentino, don Eustaquio Frías que dirigía aquella.

"Bermúdez principiaba a robustecer sus fuerzas y el coronel puneño, don Miguel de San Román y Meza, amenazaba tomarse Arequipa, defendida por el coronel moqueguano don Domingo Nieto y Márquez, como partidario de la Convención Nacional de Lima, la cual votó a Orbegoso como presidente, en diciembre de 1833.

"Se hacia necesario acudir con celeridad a cortar los progresos de Bermúdez. Con este objeto, Orbegoso salió a campaña el 10 de marzo de 1834, con el ejército que había formado, dejando las riendas del gobierno en manos de don Manuel Salazar y Baquíjano, con el titulo de Supremo Delegado...

"El 9 de abril pasó revista en el valle de Jauja y de allí continuó sobre Huancavelica que estaba ocupada por Miller...

"A esta ciudad entró el 16 del mismo mes. Allí se recibió la noticia que el general Nieto había sido batido por San Román en Cangallo el 2 y 6 de abril de 1834, y que el presidente general don Agustín Gamarra Mesía, se acababa de separar de Bermúdez para ir a tomar el mando de la división vencedora de San Román.

"El general Miller, sabiendo la llegada de Orbegoso a Huancavelica, dejó la división a corta distancia y se presentó solo a informar al presidente del estado de la guerra...

"Desde luego le hizo presente, que el enemigo había reunido sus tropas y venía en su persecución: que él había llegado hasta el lugar que llaman los Molinos y desde allí había emprendido la retirada hasta colocar sus fuerzas en un puesto ventajoso, distante una legua (6 kms) de Huancavelica, llamado Huaylacucho...

"Orbegoso no era militar ni práctico y aún cuando le acompañaban los generales La Fuente, Necochea y otros jefes de la Independencia, no por eso dejaba de caer en errores criticables.

"Se tenía gran confianza en los conocimientos de Miller y esta circunstancia contribuyó a aceptarse sin discusión las medidas que había tomado y los consejos que daba, de ir a tomar la posición de Huaylacucho...

"Se resolvió, pues, que el ejército saliese a aquel lugar y en la tarde del mismo día 16 de abril se emprendió la marcha después de haber tomado rancho la tropa...

A las 7 pm llegó al punto designado en medio de una oscuridad, aumentada por una espesa neblina y se colocó en la forma siguiente: el batallón Pichincha, compuesto de cerca de 650 plazas ocupó la derecha; el batallón Lima compuesto de 500 hombres se colocó en el centro; el Zepita mandado por Felipe Santiago con una fuerza poco mayor que el anterior, ocupó la izquierda, apoyada en el pueblecito del mismo nombre del lugar...

"Seguía la Caballería que montaba a cerca de 200 hombres y en la plaza del pueblo se alojó el general Orbegoso con su Estado Mayor General...

"El lugar es quebrado y montañoso. El ejército dio la espalda a un cerro alto que impedía la subida de él, una rápida pendiente...

" El frente lo dio al Este, por donde debía venir el enemigo.

"Luego que hubo un poco de claridad, los jefes, los oficiales y aún la tropa comprendieron que el hoyo en que estaban no era posición militar, por estar dominada por los cerros que la rodeaban; sin embargo el ejército quedó en el puesto que había ocupado...

"A las 5 am, el corneta del Estado Mayor principió a tocar diana; siguió el Pichincha y luego siguieron los otros cuerpos...

"El teniente coronel del Pichincha, don Lorenzo R . González observó que tal toque era imprudente, porque equivalía a dar un aviso al enemigo, el cual si se presentaba en las alturas de los cerros v podía arrollarlos sin trabajo: la opinión fue desatendida y el toque continuó...", precisaba el biógrafo de nuestro protagonista, el literato chileno, Manuel Bilbao.

A las 6 am, las tropas gobiernistas de Lima irrumpieron por el flanco derecho, tomaron el cerro dominante y dispararon a discreción contra las fuerzas de Orbegoso...

"Felipe Santiago, como estaba en el flanco izquierdo y en menos riesgo que el resto del ejército, logró salvar su batallón con menor detrimento que los otros colocándose en la orilla del rio, recibió todo el empuje del enemigo, dando tiempo a que los dispersos pasasen.

"El enemigo tuvo que contenerse al recibir las balas del Zepita , y esta fue la causa de la salvación del ejército de Orbegoso, que de lo contrario habría dejado de existir en aquel mismo instante.

"La acción principió poco después de las 6 y concluyó a las 7 am...

"Bermúdez se contentó con el triunfo que acababa de conseguir y no se cuidó de perseguir al enemigo, pudiendo haber hecho prisionero allí mismo a todo el ejército, si obraba con celeridad, puesto que el Zepita no habría resistido mucho tiempo a la carga de todo un ejército vencedor.

"Esta falta de Bermúdez dio lugar a Orbegoso, para reunir sus fuerzas dispersas, en la hacienda de Acobambilla...

"En aquel mismo día Orbegoso emprendió su retirada sobre el valle de Jauja. Bermúdez principió á perseguirlo al día siguiente.

"Al llegar a Jauja, Orbegoso encontró un escuadrón de Caballería y 4 cañones de campaña que venían en su protección, al mando del mariscal don José de la Riva-Agüero.

"Con este refuerzo se principió a organizar el ejército...

El 23 de abril de 1834, se esperaba una batalla en un llano llamado Maquinhuayo, pero en la medianoche se presentó uno de los soldados prisioneros por Bermúdez para comunicarle que el ejército de éste, se había pronunciado a favor de Orbegoso y que aquel había fugado.

El 24, las otrora fuerzas enemigas, marcharon a unirse con las de Orbegoso que estaban en el llano de Maquinhuayo..

"Allí llegaron a las 11 am y formaron en batalla al frente de las fuerzas con quienes debían haber combatido.

"Orbegoso les arengó de un modo conforme a las circunstancias.

"Las tropas formaron pabellones y ambas líneas corrieron a abrazarse..."

"Orbegoso regresó a Lima y reasumió el mando supremo el 6 de marzo de 1834, dejando el ejército en el Sur para completar la pacificación que después tuvo lugar...

La Convención Nacional concluyó la Constitución de aquel año, promulgada entre el 19 y 20 de junio de 1834, y se auto disolvió, dejando toda facultad extraordinaria a Orbegoso...

"Pero durante el periodo de las facultades extraordinarias, habían ocurrido sucesos de trascendencia que importan a la historia; se habían cometido abusos que traspasaban el limite de ese poder y de los que el presidente parece disculparse en una precitada proclama:

"Peruanos, concluida la guerra, yo debo cesar en el ejercicio de las facultades extraordinarias con las que me invistió la Representación Nacional para salvar la República...

" ¡Ojalá que jamás vuelva a ser necesario ese tremendo poder!"...

La paranoia hizo presa de la cordura de Orbegoso quien cerraba diarios porque los creía gamarristas; arrestó a Gutiérrez de la Fuente que luchó por él en la Sierra, lo mismo que Riva Agüero y Salazar y Baquíjano.

La legitimidad como presidente de Orbegoso estaba en discusión en una Lima de cuartelazos y batallas diarias.

El mandatario liberteño, entonces, guio su paranoia hacia Felipe Santiago...y esa fue su peor equivocación.

(CONTINUARÁ)

(Fuente: "Historia del General Salaverry". Manuel Bilbao. 1853)


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