EL CONDE REPUBLICANO



(Imagen: Boceto de don José Matías Pascual Cayetano Vásquez de Acuña Menacho y Ribera de Mendoza, 6º conde de la Vega del Ren, señor de los Mayorazgos de Menacho y Morga, y caballero de la Orden de Santiago. 1821). 


Por Pedro José Cama


Existió en el difícil y doloroso parto (no hay uno que no lo sea) de la República del Perú hace más de 200 años atrás, hombres que poco les convino tomar la bandera de la Emancipación, y es más, nada les obligaba hacerlo...pero lo hicieron. 



Para esta crónica me baso, como el último pupilo de un maestro, de don Ricardo Palma. 



Pongamos estimados lectores (as) freno al carro de nuestro tiempo, y demos retro hacia el año 1686, cuando el rey de España, Carlos II, otorgó el título nobiliario del condado de la Vega del Ren a doña Josefa Zorrilla de la Gándara León y Mendoza, quien se casó con el limeño don José Vázquez de Acuña, Menacho, Morga y Sosa Renjifo, quien al quedar viudo pasó a ser el 1er conde de la Vega del Ren.  


Su hijo, don Matías José Vázquez de Acuña, nacido en Lima el año 1675, chiquillo, viajó a Chile, como capitán de Lanzas (en la antigua organización del ejército español, mandaba cierto número de soldados de Caballería armados de lanzas).


El 2º conde de la Vega del Ren, se lució durante las guerras araucanas, iniciadas por los indios originarios de Chile contra los españoles desde 1536 y que perduraron  hasta 1882,  al nivel de ser designado gobernador de Valparaíso, hasta que le llamó el terruño, retornando a Lima en 1706, para asumir el cargo de almirante de la  Mar del Sur.



Casado con la dama chilena doña Catalina Iturgoyen y Lisperguer, considerada por sus paisanos, la Santa Rosa de Chile, pues buscó emular a Santa Rosa de Lima, tuvieron a don José Jerónimo Vázquez de Acuña Menacho e Yturgoyen, quien llegó a ser comisario general de la Caballería real y corregidor de Chayanta (Potosí, Bolivia),  3er conde de la Vega del Ren.



Don José Jerónimo, se casó con su prima, doña Francisca Bárbara Vázquez de Acuña y Román de Aulestia, quienes tuvieron a don Juan José Vázquez de Acuña y Aulestia, 4º conde de la Vega del Ren, quien como primogénito y al morir sin sucesión, el título pasó a su hermano, don Matías Vázquez de Acuña Menacho y Román de Aulestia, como 5º conde de la Vega del Ren.


Don Matías se casó con la dama limeña doña María Rosa de Ribera y Maldonado en 1772, relación de la cual nació en Lima,  don José Matías Vázquez de Acuña Menacho y Ribera, 6º conde de la Vega del Ren, en mayo de 1782, quien da título a esta crónica.


Don José Matías, delfín de la crème de la crème de la sociedad limeña colonial, alcalde de Lima en 1810 y capitán del Batallón de Milicias de Infantería de Lima, lo era sólo por fuera, ya que por dentro, militaba en las primeras conspiraciones para derrocar al virrey y emancipar al Perú de España. 



Fue líder de una que, si hubiera sido un éxito, habría cambiado la historia del Perú. 



El conde de la Vega del Ren planificó junto a otros patriotas, que el 28 de octubre de 1814, a la hora en que la procesión del Señor del Mar ingresara a la fortaleza del Real Felipe del Callao, sorprender a la guardia en los diversos cuarteles y apoderarse de la persona del 38º virrey del Perú, el militar asturiano José Fernando de Abascal y Sousa, lo cual era empresa por no decir fácil, accesible ya que nadie desconfiaría de don José Matías. 



Pero una mujer delató el plan a su confesor y éste corrió a advertirle a Abascal quien ordenó detener a don José Matías quien pasó 80 días en las casamatas del Real Felipe, espantosos calabozos del fuerte militar, que si no te mataban de neumonía o escorbuto, te mataban de puro miedo, y gracias a la presión de 32 condes y marqueses, que ablandaron a Abascal famoso por no tener sangre sino fierro en sus venas. 



Pero al 6º conde de la Vega del Ren, el virrey lo tenía entre una ceja y otra, desde que en una corrida de toros en Acho, el alcalde tiró contra al clamor de los asistentes que pedía estoque y muerte del animal, ordenando éste sea vuelto al corral.



Don José Matías, subiendo a trancos hacia la galería principal soltó la revolucionaria demanda para la Lima de inicios del Siglo XIX: 



-"Obedezca su señoría, que se lo manda el soberano pueblo".



A pesar de la prisión y reglajes, don José Matías continuó encaletando cónclaves revolucionarios en su casa de la calle Botica de San Pedro (hoy 4ª cuadra del jirón Santa Rosa ex Miró Quesada).



El 6º conde de la Vega del Ren, obviamente, es la 9ª firma que figura en el Acta Solemne de la Jura de la Independencia del Perú de julio de 1821. 



Don José Matías fue quien propuso fundar la Orden del Sol del Perú.



El conde de la Vega del Ren fue uno de los partidarios  de fundar una monarquía constitucional en el Perú, pero al consolidarse la opción republicana, no opuso reparos y acató...pero de qué manera. 



El conde por el que el virrey ordenó en un listín de Acho se anunciara a un toro de esta manera: 



"Es animal bien extraño

 el torazo que aquí llega:

 Colmilludo de la Vega;

 su divisa. Desengaño". 



Burlándose del problema de don José Matías, al tener una dentadura que aparte de caótica, largaba un par de incisivos con amago de colmillos. 



Este limeño que representó al patriota quien teniendo todo siendo el Perú colonia de España, optó y arriesgó todo por la emancipación de la tierra donde nació, recibió la visita un día de un escribano (los abogados de hoy) con una notificación sobre un juicio doméstico. 



Aquí dejo la pluma al maestro don Ricardo Palma: 



"El notificado tomó la pluma, y ya iba a firmar la notificación estampando como hasta entonces había acostumbrado: 'El conde de la Vega del Ren', cuando el escribano le detuvo la mano, diciendo:


"-Dispense usted, señor don José Matías; pero la ley me prohíbe autorizar esa firma...


"-¡Cómo! ¡Cómo! ¿Qué? ¿No soy el conde de la Vega del Ren?


"-No, señor mío: ya no hay condes ni marqueses: cata la ley.



"Su señoría se quedó como petrificado; mas recobrando al fin la calma, dijo:



"-¿Conque ya no soy hijo de mi padre? Corriente y ¡viva la Patria! Venga la pluma...



"Y firmó: José Matías.



"El escribano le instó para que añadiese su apellido Vázquez de Acuña; pero no hubo forma de convencer al ex conde...



"-Al quitarme el condado me han quitado el Vázquez de Acuña, y no me queda más que el nombre de cristiano, y ese usaré en adelante, si es que también no me lo quitan los noveleros".



Y así firmó el 6º conde de la Vega del Ren hasta el día de su muerte el 15 de noviembre de 1842 en Huamanga (Ayacucho): José Matías. 



(Fuente: "Cosas tiene el rey cristiano que parecen de pagano". "Tradiciones Peruanas". Ricardo Palma. 1872).



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