EL IMPERIO DE AGUSTÍN (FIN)
Por Pedro José Cama
Cuando Agustín asumió la presidencia del Perú en 1839, a 10 años de asumirla por 1ª vez, la república estaba endemoniadamente peor política y jurídicamente hablando…3 Cartas Magnas, 3 Asambleas Constituyentes, 6 gobiernos (3 por cuartelazos) en tan solo 17 años de nacida….
El corazón del problema era que los políticos intelectualmente dotados eran menos que la minoría en los Congresos o Constituyentes, donde un tercio era dominado por curas dogmáticos, otro por gamonales o comerciantes adinerados y otro por ex caudillos golpistas….en suma, gente de lo peor, cada uno con diferentes derroteros menos el del bien común de la Patria, y la realidad que desconocían más allá de las murallas de Lima, debía imponerse por física ley mayormente de sopetón, con puñetazos dictatoriales…
Pero Agustín era un militar o caudillo diferente: tenía estudios, era mestizo, provinciano y se conocía el Perú y a su gente del primer cabello de su cabeza al último dedo de su pie, por lo que sabía entonces nada podía construirse sin un basamento jurídico y su primera medida como presidente fue convocar en marzo de 1839 a elecciones de un nuevo Congreso, el cual inició sesiones no en Lima (pasto de manipulación de curas y conspiradores testaferros mayormente del capital británico), sino e en la Capilla de la Merced de Huancayo (Junín), en julio de ese año…
El 10 de noviembre de 1839, dicho Congreso redacta y promulga la Constitución de Huancayo, una Carta Magna que equilibraba tanto presidencialismo como parlamentarismo, alcanzando un punto medio….que dejara gobernar y no tiranizar al Ejecutivo y dejara controlar y no conspirar al Legislativo…
Pero piedra angular de la Carta Magna de 1839, fue la que prohibía al gobierno firmar cualquier acuerdo o pacto con otra gobierno que se oponga a la independencia y unidad de la Nación Peruana…Agustín ponía así, fin a cualquier otro intento aberrante contra la existencia misma del Perú…
Ratificada la Constitución en Lima en julio de 1840, el Congreso oficializó los resultados de los comicios generales que hicieron a Agustín por 2ª vez, presidente constitucional de la República, logrando 2,542 votos de un total de 3,028 provenientes de los colegios electorales de todo el país…. Comenzaba así con orden y base legal el nuevo gobierno del mariscal de Piquiza…
Aquel hábitat de estabilidad relativa que empezó a reflejar el Perú gracias a Agustín, se patentizó con el arribo del primer buque a vapor de la Compañía de Navegación a Vapor del Pacífico (de accionariado anglo-peruano), llamado “Perú” a la bahía y muelle del Callao en noviembre de 1840, abarrotado de gente que tenía tiempo por fin, de salir a ver un espectáculo emocionante, que no era un motín o una guerra civil….pero ello duraría poco….
Ese mismo mes, específicamente el 10 de noviembre de 1840, Agustín firma el primer contrato de explotación de los yacimientos de guano para su exportación, abriendo la puerta a una era de abundancia la cual finalmente fue asaltada por caudillejos y parió a la nociva oligarquía peruana, la cual seguimos padeciendo…
El contratista ganador fue el militar y empresario pasqueño don Francisco Quirós y Ampudia, en sociedad con el comerciante francés, don Aquiles Allier de Pons, quienes por sólo 6 años tuvieron la 1ª consignación o exclusividad de explotación y exportación del guano, pero con la obligación de reconocer al Estado Peruano un 64% de las utilidades líquidas el 1er año y un 66% los 5 años siguientes, como estipuló claramente Agustín….
Curiosamente a pocas semanas de firmado aquel contrato, estallan cuartelazos en Cusco, Arequipa y Puno entre diciembre de 1840 a enero de 1841…a intereses poderosos no les convenía tener a un hueso duro como Agustín negociando una riqueza estratégica como el guano…sin embargo, para marzo de 1841, Agustín y su ministro de Guerra, don Ramón Castilla, habían pacificado el país completamente…
Entonces aquellos poderosos intereses jugaron con la debilidad de Agustín:Bolivia.
”Coincidentemente”, la política boliviana empezó a volverse volátil, estallando una guerra civil desde junio de 1841, la cual finalmente, se veía de lejos, beneficiaba el retorno del mariscal don Andrés de Santa Cruz al poder…y ello no podía permitirlo Agustín, mas ahora el Congreso sí le autorizó declarar la guerra a Bolivia el 6 de julio del mismo año…
Agustín iba con la consigna de ocupar y anexar Bolivia al Perú: era la oportunidad, el momento…Cegado por ello, rechazó los mensajes de diálogo de uno de los caudillos bolivianos, general don José Ballivián y Segurola, que incluso la ofreció la incorporación del departamento de La Paz al Perú…
El 2 de octubre de 1841, las fuerzas peruanas ocupaban La Paz …Ello insufló en los bolivianos a unirse todos contra el invasor, que motivo a Agustín retirarse unos 25 kms al suroeste, a Viacha.
Mientras en Sicasica, a unos 106 kms al sureste de La Paz, Ballivián juntaba sus tropas con las de otro caudillo boliviano resignado a hostilizar al ejército peruano e impedir con escaramuzas su retorno a La Paz…
Es así que los bolivianos se iban desplegando para ello, pero Agustín quien había enviado patrullas de avanzada, previo la estrategia de Ballivián y le cortó su marcha, obligando al boliviano a emplazarse en los llanos de Ingavi, a unos 7 kms al Oeste de La Paz…
Era el 18 de noviembre de 1841, día que amaneció con cielo encapotado tras una torrencial lluvia la noche anterior, dejando los llanos un lodazal….
Entonces Agustín observa un arco iris con los colores rojo, amarillo y verde más brillantes, los colores de la bandera boliviana: “Si fuera romano aplazaría la batalla…”, le confesó a Castilla viendo aquel mal augurio…Pero no lo hizo…
Eran 4,000 soldados bolivianos con 16 cañones, contra 6,000 peruanos con 10 piezas de artillería, pero nunca se supo cómo, el pobre ejército altiplánico había sido surtido de rifles “hannoverianos”, que aparte de balas disparaba esquirlas de pequeñas bolas esféricas, infringiendo mayor daño al enemigo…
”He estado en refriegas desde la Guerra de Independencia y nunca he presenciado fuego tan graneado…”, dijo un sorprendido Agustín., quien a partir de ahí no conoció más que reveses desconsoladores:: le informan que oficiales peruanos pretendían derrocarlo ahí mismo, en plena guerra exterior, lo cual se reveló al no llegar o llegar distorsionadas las órdenes presidenciales a los otros mandos…
Agustín dio una mirada de pura decepción a su entorno, de dolor como cien puñaladas por la espalda y dijo conciso: “Aquí es preciso morir…”. Dio un salto a su caballo y se abalanzó contra el enemigo y dicen que no fueron balas bolivianas sino balas con trayectoria contraria, de sus propias filas, las que impactaron en el hombro derecho y el cuello de Agustín, perforándole la yugular…
El presidente y mariscal don Agustín Gamarra Messía, se desangró en los llanos de Ingavi, a los 56 años de edad., bregando por el sueño de ver el imperio de sus sueños, la Patria de sus sueños…junto a 700 soldados peruanos y 214 bolivianos…
Sus restos, profanados por los vencedores, fueron transportados de Bolivia a Lima en 1849 con gran solemnidad y colocados en la Catedral de Lima para luego ser enterrados en un mausoleo del Cementerio Presbítero Maestro.
Tras la muerte de Agustín, el Perú no conoció paz ni orden durante 4 años…
(Imagen: Grabado "Bataille d'Ingavi”. 1850. En Ebrisa.com)…



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