UN DOMINGO DE FURIA


(Imagen: Peregrinación musulmana de Nebi Musa entrando a la Ciudad Santa de Jerusalén. 1920. Bp1.blogger.com).



Por Pedro José Cama



"...mi alma se deprime y siente náuseas por la locura de la Humanidad”. Khalil al-Sakakini testigo de los disturbios de Nabi Musa. 1920.



Jerusalén era una fiesta. La Ciudad Santa recibía el peregrinaje de miles de palestinos musulmanes, provenientes del santuario desde Nebi Musa (Gobernación de Jericó, Cisjordania-Palestina), santuario donde el Islam ubica los restos de Moisés.

Era el Domingo de Resurrección del 4 de abril de 1920, a las 10:30 am, cuando entre 60 mil y 70 mil árabes se habían congregado en la plaza de la Ciudad Vieja de Jerusalén

Ha'Ir Ha'Atiqah, en hebreo; Al-Balda al-Qadimah, en árabe, es el casco antiguo de la Ciudad Santa de Jerusalén, de 0,9 kms2 que reúne al Monte del Templo y el Muro de las Lamentaciones de los judíos; el Santo Sepulcro para los cristianos, y la Cúpula de la Roca o Mezquita de Al-Aqsa para judíos y musulmanes.

Ha'Ir Ha'Atiqah se dividía y divide en 4 barrios: el Musulmán, el Judío, el Cristiano y el Armenio.

No hay una versión de lo que ocurrió esa mañana.

Algunas versiones señalan que cientos de palestinos se aglomeraron ante el local del Club Árabe, dirigido por Amin al-Husayni al mismo tiempo que en el local de la alcaldía, a cargo del tío de Amin, Musa al-Husayni.

Aref al-Aref, otro miembro del Club Árabe, arengaba a caballo desde la puerta de Jaffa, Puerta del Amigo o Puerta de la Torre de David, la única puerta abierta al Occidente de la Ciudad Vieja...

Fuentes de la entonces Inteligencia sionista (judía) fueron unánimes al apuntar que Amin al-Husayni habló repetidas veces "contra la violencia”.

Sin embargo, historiadores israelíes aseguran que atizó a las turbas diciéndoles: “Si no usamos la fuerza contra los sionistas y contra los judíos, nunca nos libraremos de ellos”.

¿A qué se referían las autoridades palestinas?

Se referían al "Aliá", (“ascenso”), en plural "aliot", término hebreo que identificó la inmigración judía a Palestina, siendo la 1ª proveniente de principalmente Europa Oriental y del Yemen, de 1882 hasta 1903.

En esta ola llegaron a Palestina de 25 mil a 35 mil judíos emigraron a Siria Otomana durante la Primera Aliá.

La mayoría de los "olim" (inmigrantes) pertenecían a los movimientos Hovevei Zion y Bilu, y eran provenientes de Rusia y Yemen, fundando muchas comunidades agrícolas.

En 1882 los yemenitas judíos crearon su 1er suburbio en Jerusalén al Sudeste de las Murallas de la Ciudad Vieja en las laderas del Monte de los Olivos.

En el momento de los acontecimientos se estaba en plena 3ª Aliá (1919-1923) la cual finalmente aumentó en 35 mil judíos más para sus colonias en Palestina, totalizando desde 1884 a 1923, unas 210 mil "olim".

Aquel 4 de abril de 1920, la 3ª Aliá coincidía con la guerra de los musulmanes contra la dominación francesa de Siria, es decir, el nacionalismo árabe estaba con la sangre caliente, en punto de ebullición y en la Ciudad Santa (donde según el Islam, el Profeta Mahoma ascendió a los cielos), frente a los "olim" blancos provenientes de Europa, arribando por cientos cada año, era cuestión que agentes o factores fortuitos, hiciera estallar el polvorín.

“¡Independencia!, ¡Independencia!” y “Palestina es nuestra tierra, los judíos son nuestros perros”, empezaron los primeros gritos entre la multitud de palestinos, bajo la dominación del Occupied Enemy Territory Administration-OETA (Administración del Territorio Enemigo Ocupado, irónicamente con el acrónimo ATEO), del ejército británico.

A las turbas se le unieron la policía árabe con aplausos (típica política británica de dominio indirecto, de dar la sensación al subyugado de cierta autonomía)...

La ATEO tendría un papel perverso como agente provocador de lo que finalmente pasó, pues brilló por su ausencia.

Las turbas fanatizadas saquearon el Barrio Judío de Jerusalén, incluida la yeshiva Torath Chaim, donde se encontraban los rollos sagrados de la Torá (como la Biblia para los cristianos) los cuales fueron rotos e incendiado el templo.​

Durante las siguientes 3 horas, 160 judíos resultaron heridos.​

Recién en la noche del 4 de abril, la ATEO impuso un toque de queda y arrestó a varias docenas de vándalos, pero los liberó el lunes 5.

Las turbas volvían a agruparse y entraban en casas de familias judías, especialmente en los edificios donde convivían con familias árabes.

Ante ello, la ATEO no tuvo mejor idea que sellar la Ciudad Vieja: nadie entraba ni salía, mientras declaraba la ley marcial, pero cosa extraña, los saqueos, robos, violaciones y asesinatos continuaron, como si las turbas tuvieran patente de corso.

La ATEO exhibió completa su alianza con los extremistas musulmanes, al ordenar el retiro de las tropas británicas de la Ciudad Vieja el 5 de abril de 1920 por la noche, mientras varias casas eran quemadas y se profanaban cementerios judíos.

Debido al cierre de la Ciudad Vieja, los hombres de Ze'ev Jabotinsky, fundador de la Legión Judía durante la I Guerra Mundial, principal ideólogo de la corriente sionista revisionista, y de la Organización Judía de Autodefensa, grupo de combatientes judíos armados contra las agresiones rusas contra la comunidad judía en aquel imperio en 1903, no pudieron ingresar a defender a los suyos, la mayoría "olim" dedicados al comercio y la agricultura.

Dos hombres de Jabotinsky lograron filtrarse al Barrio Judío como médicos, iniciando la organización de la autodefensa, comenzando con piedras y agua hirviendo.

Cinco judíos y 4 árabes murieron durante aquellos días de furia.

Unos 216 judíos y 23 árabes resultaron heridos, entre los cuales quedaron en estado crítico 18 judíos y 1 árabe.

Unos 300 judíos fueron evacuados de la Ciudad Vieja.​

Dos oficiales británicos, pasado los acontecimientos denunciaron que el jefe del Estado Mayor de la ATEO, general Edmund Allenby y el coronel Bertie Harry Waters-Taylor, habrían incitado al Gran Muftí (clérigo musulmán responsable de los lugares sagrados de Jerusalén), Muhammad Amin al-Husayni, a provocar las iras del pueblo "para demostrar al mundo que los árabes no tolerarían una patria judía en Palestina".​

Ambos oficiales fueron relevados de sus puestos.

El gobernador británico, Ronald Storrs, también fue acusado de incitar a la violencia árabe, culpándole de sabotear todo intento de detener aquella.

Un grupo de ciudadanos estadounidenses hicieron circular una queja formal que presentaron a su cónsul en la que protestaban por el hecho que los británicos no habían permitido que los judíos se defendieran.

Tras el inicio de la violencia, Jabotinsky se reunió con Storrs y sugirió que se desplegaran sus voluntarios, a lo que éste se negó.

Además, Storrs confiscó su pistola. Días después, Storrs llamó a Jabotinsky para que reclutar a 200 de sus guerrilleros para ser nombrados ayudantes de la policía.

Después los expulsó, junto a voluntarios árabes.

Storrs, con un cinismo increíble visitó a Menájem Ussishkin, el nuevo líder de la Comisión Sionista, para expresarle sus “disculpas por la tragedia que nos ha acaecido”.

Ussishkin preguntó “¿Qué tragedia?”, a lo que Storrs respondió “Me refiero a los desafortunados eventos que han ocurrido aquí durante los últimos días”.

“Su excelencia quiere decir el pogromo (operativos sistemáticos del ejército zarista para exterminar comunidades judías, a los que llamaban 'pogromos' o devastación en ruso)”, sugirió Ussishkin, añadiendo:

“Usted, coronel, es un experto en materia de organización, y yo soy un experto en el funcionamiento de pogromos”.​

En mayo de 1920, se creó la comisión Palin (o Corte de Investigación Palin), un comité de investigación enviado a la zona por las autoridades británicas, para examinar los motivos que produjeron estos disturbios.

El Informe Palin apuntó que los representantes judíos insistían en denominar los sucesos como un pogromo, lo cual sugería que la administración británica había actuado en connivencia con la violencia.

El Informe no se firmó hasta julio de 1920, ya pasada la sustitución de la ATEO por un Alto Comisionado británico, sir Herbert Samuel.​

El Informe fue remitido en agosto de 1920, aunque nunca vio la luz, y era crítico con ambos bandos.

Lo inaudito fue que entre las investigaciones resaltaron la protesta pública de 82 jeques de pueblos y aldeas de las zonas de Jerusalén y Jaffa, por los disturbios con una declaración oficial que afirmaba que, desde su punto de vista, el asentamiento sionista no ponía en peligro sus comunidades.

Otras declaraciones similares se enviaron por telegrama a Londres en 1922, año en el que cientos de jeques y "mukhtars" (alcaldes o elegidos por la comunidad) prestaron su autoridad y apoyo a la inmigración judía.

Esos agentes de provocación a las que se refirió esta crónica al inicio, formaron una corriente de opinión a través de la prensa británica que las protestas de estos jeques y sus telegramas a Londres se obtuvieron a través de sobornos de la Organización Sionista Mundial.

En 1921, se creó el Consejo Supremo Musulmán, al-Husayni exigió y recibió el título de Gran Muftí, posición que se otorgaba de por vida.

Storrs se convirtió en el gobernador civil de Jerusalén.

Se detuvo temporalmente 3ª "Aliá" mientras que los judíos, viéndose desprotegidos por los británicos, comenzaron a establecer unidades de autodefensa que pasaron a denominarse Haganá (“Defensa” en hebreo).

A su vez, los líderes árabes de Palestina dejaron de ir a combatir por la independencia de Siria de la dominación de Francia, y dejaron de llamarse “sirios del Sur” para considerarse miembros de la Comunidad Árabe Palestina.

Después ocurrieron los choques de Jaffa en mayo de 1921; los disturbios por el acceso al Muro de las Lamentaciones en agosto de 1929; la Revuelta Árabe convertida en un alzamiento militar en toda regla contra la comunidad judía en Palestina en 1936; la Guerra Civil Palestina de noviembre de 1947 a mayo de 1948 cuando las Naciones Unidas reconoció al Estado de Israel y se retiró el ejército británico de Palestina.

En abril de 1948, fueron asesinados entre 107 a 120 civiles árabes palestinos​ por milicianos del Irgún y del Leji (grupos paramilitares sionistas​), en Deir Yassin (Oeste de Jerusalén)...

En febrero de 1949 se firma el armisticio árabe-israelí entre Israel y sus vecinos Egipto, Jordania, Líbano, y Siria, poniendo "fin" a la Guerra árabe-israelí de 1948 y establecieron las líneas de armisticio entre Israel y Cisjordania, también conocido como la Línea Verde...

El conflicto dejó como saldo mortal 16 mil personas.

En octubre de 1956, el Reino Unido, Francia e Israel le declaran la guerra a Egipto por nacionalizar el Canal de Suez, que implicó a su vez, el nacimiento de la Liga Árabe en apoyo a El Cairo, que finalmente fue derrotada en noviembre del mismo año. Murieron más de 3 mil seres humanos.

Entre el 5 y el 10 de junio de 1967, estalla la guerra entre Israel contra la coalición árabe formada por la República Árabe Unida —Egipto y Siria—, Jordania e Irak, con victoria israelí en la conocida como la "Guerra de los 6 Días", con un saldo de 24 mil muertos entre ambos bandos.

El 6 de octubre de 1973, otra coalición formada por Egipto; Siria; Irak; Jordania; Arabia Saudita; Argelia; Cuba; Marruecos; Libia; Túnez; Kuwait; Sudán; Pakistán y la entonces Unión Soviética le declara la guerra a Israel, que es apoyada por EEUU; el Reino Unido y Francia.

El objetivo árabe era recuperar el Sinaí y los Altos del Golán, y del Canal de Suez, perdidos en las guerras de 1956 y 1967. La guerra de Yom Kipur, guerra del Ramadán volvió a ser victoria israelí el 25 de octubre de 1973, dejando 18 mil muertos sólo entre la coalición árabe.

Y los conflictos continúan hasta nuestros días, después de aquel domingo de furia hace exactamente 101 años.

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